De COLApsos y otros demonios

tranporte_omnibus_dianaPor azar o por necesidad las colas son indispensables en la vida de un cubano. Tanto es así que aun cuando quisiéramos evitarlas, estamos condenados a tarde o temprano terminar haciendo alguna.

Yo, como buen salmón, confieso que me declaro su enemigo número uno y que prefiero caminar antes que atinarle a la Diana (ómnibus local), hacer dieta para no ir a comprar el pan y comer sin viandas antes que dirigirme al agromercado. Sin dudas, tres de las colas más frecuentes y concurridas de Cuba.

Pero Mi Cola, no precisamente la bebida refrescante, sino la que siempre atrae multitudes, tuvo lugar en la terminal de ómnibus holguinera, popularmente conocida como la “Santiago-Habana”.

Y si eres cubano nacido en nuestro archipiélago y criado entre cola-psos, ya imaginarás que como toda cola que se respete, cuando pregunté el último, luego exigí y por último grité, este nunca apareció.

Cola-para-comprar-el-pollo-picadillo-y-huevos-por-la-libretaEl que sí apareció fue un hombre al que le había pasado tres veces por delante, y que en parte por compasión y en parte para que me callara, levantó la cabeza y me espetó la célebre frase: Guíate por mí.

Tras 20 largos minutos sin avanzar reparé en que mis intenciones de sacar turno para visitar la de todos los cubanos, no estaba entre las prioridades de Cronos.

Ni corto ni perezoso desenfundé el cover del celular y esgrimí el dedo para convertir las horas de la cuarta hija de Bernarda Alba, en una caracterización de los personajes protagonistas de esta idiosincrásica actividad.

MEGA-COLA-PARA-COMPRAR-COMIDA-EN-supermercando-bicen....eran-nada-mas-que-las-7-am-por-la-dimencion-esta-gente-estaba-alli-desde-las-4-am1El primero en aparecer fue el aspirante a Porterología, que insistentemente se empeñó en organizarla y dirigirla, aun cuando era uno de los últimos.

El segundo no podía ser otro que el que había llegado hacía 5 minutos e intentaba por disímiles estrategias convertirse en un cola-do. Ese que siempre tiene algo que preguntarle a la dependienta y a la corta o la larga es causante de discordias, pérdidas del orden y altercados trifulcos.

Tampoco podía faltar Don Ocupado. Aquel que tras salir a resolver otras cosas “porque le daba tiempo”, se encontró a su regreso con que se le había pasado la cola; o la mujer malhumorada a la que todos miraban asombrados mientras ella hacía gala de su título en Ciencias Chusmochancleteras, y dejaba en evidencia una vez más que la mona aunque se vista de seda…

34029627-L-nea-de-Espera-de-pie-Gente-en-cola-ilustraci-n-vectorial-de-dibujos-animados--Foto-de-archivoTambién estuvo el que trajo a cola-ción un altisonante soliloquio reiterativo en el cual recaía la culpa sobre Serrano y Lord Voldemort, personaje que en la saga de Harry Potter era conocido como “El que no debe ser nombrado”. Haga algunas analogías y saque usted sus propias conclusiones.

carterista_001Volviendo a la cola, allí también hizo acto de presencia el inoportuno amigo de los bolsillos ajenos. Ese cuyos ojos no tienen nada que envidiarle al somatón de un hospital y cuya destreza manual, aplicada en otras esferas, le hubiera deparado el gran premio en cualquier Concurso Internacional.

Otro que asisitió fue aquel que creyéndose de la realeza sueca, intentó convencer al prójimo de que le sacara un pasaje sin someterse a los desvaríos de la cola, pero afortunadamente el axioma de que el cubano es solidario por naturaleza también tiene su excepción y tras varios intentos fallidos, se retiró con la cola entre las piernas.

Espera-Decenas-Habana-implementara-AFP_CLAIMA20130115_0035_29Y cómo olvidar al hermano de todos. Ese que luce cual Yeti en Hawai con sus plegables, y que en vano intentó convencer a los “terminaleros” cercanos de que el abominable calor y las horas de espera eran una bendición del Señor.

 

Para cuando el “hermano” terminó su disertación cola-teral habían pasado casi tres horas del arribo a la cola y atento seguí a mi hombre guía, que al fin abordaba la ventanilla.

Llegó mi turno y me enfrenté al espécimen en extinción que lleva por título compañera expendedora estatal con sonrisa de Cheshire, la cual respondió ante mi interrogante: Mi People line up to enter a government job centre in Madridamor ya los pasajes para ese día se acabaron, el hombre que va saliendo sacó el último. Quieres para el mes que viene??? Para esa fecha sí me quedan.

En ese instante yo también esbocé una sonrisa de Cheshire y escudriñé el techo esperando ver al Señor que además del abominable calor y las tres horas de espera, ahora me “bendecía” con el agotamiento de los pasajes. Pero en lugar de una luz divina, la única aparición fue la de un pedazo de techo que si no me muevo rápido hubiera terminado en la cola a la que más aversión le tengo, la de los obituarios.

 

Lea aquí las 8 reglas para hacer una cola en Cuba: http://www.cubanos.guru/las-colas-en-cuba-y-las-reglas-a-cumplir/

 

 

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